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FEBRERO Flores PLANTAS DEL JARDÍN

Prímula la flor el estandarte de la primavera

 

Prímula el estandarte de la primavera

La Prímula es la planta estrella de febrero es un bellezón que sirve para todo. El género Prímula, familia Primuláceas, cuenta con plantas, todas de corta estatura pero con follajes y floraciones espectaculares, que cubren las diferentes necesidades. 

¿Quieres decorar el interior de casa en este tiempo difícil de la salida del invierno, en que escasean las flores?

Tienes la Primula obconica por poco más de 4 euros; seguramente la de mayor tamaño entre las del género, con capítulos de grandes flores acampanadas, de cinco-seis pétalos como todas las  prímulas , en colores que van del rosa pálido al casi rojo, jaspeándose con facilidad. Dispuesta en grupos y plantada en bandejas, cestas o terrinas consigue decoraciones espectaculares dentro de la vivienda pagando muy poco.

¿Quieres anunciar a bombo y platillo que en tu terraza ya es primavera, aunque falte un mes?

En el vivero encontrarás una pléyade de prímulas a cuál más colorida y lustrosa (en EE UU algunas  prímulas  se conocen como “busspetal” -pétalos lustrosos-). En este apartado, los populares “matrimonios” (Primula auriculata) se erigen en protagonistas. Esta especie cuenta con, tal vez, las flores más alegres y multicolores de toda la oferta bienal. Junto a los pensamientos (Viola tricolor) son los grandes protagonistas de barandillas y balconadas en la frontera invierno-primavera.

Primulas, gigantes en el jardín

Pero donde las prímulas se agigantan hasta llegar a la consideración de estandartes de la primavera es en el jardín, concretamente en las zonas de sombra y sol-sombra. Con ellas nunca los árboles se sentirán mejor acompañados. Con unas cuantas docenas de  prímulas a sus pies, cualquier árbol cambia por completo, se transforma en un objeto primoroso del jardín, en un rincón especial y atractivo lleno de colores y formas. Si a los rododendros les encanta rodear a los árboles porque en esos emplazamientos es donde se sienten en inmejorables condiciones para desarrollarse y dar lo mejor de sí mismos, las prímulas “consienten” rodear a los árboles para conferirles algo, o mucho, de su belleza, de su gracia, de su protección, cubriendo el suelo con sus grandes hojas, similares a lechuguitas fuertes y útiles.

Si en tu jardín cuentas con un grupo de árboles, convierte su sotobosque en algo explosivo y divertido llenándolo de prímulas. Para ello, nada como la especie elatior, o la malacoides, o la acaulis, o la vialii… O, para mayor originalidad, la especie denticulata, con bordes petiolares dentados, o la enana, diminuta rosea, el colmo de la elegancia y la sofisticación.
Suelo fértil y profundo, y abonado con materia orgánica. No te fíes de las bases de los árboles, sobre todo si son grandes: ahí abajo casi no hay profundidad de suelo y habrá que adicionar tierra. Haz alomados, donde las prímulas lucen mucho más; ennegrece el terreno con mantillo, para que las flores resalten y brillen…, y disfrútalas.   para iluminar


primula

vía Houzz

FEBRERO

Por su bicolorido, las prímulas acaulis combinan incríbles tonalidades alegres, chillonas, súper cálidas…

La especie auriculata da la impresión de contar con 10-12 pétalos al aparecer cada uno bifurcado en dos bellas y originales aurículas. Respecto al colorido, la imagen habla por sí sola.   1/ LA PLANTACIÓN Invierno
Así de categóricos nos ponemos a la hora de decidir en qué momento plantar las prímulas en el jardín. Puedes ponerlas en diciembre y enero para contar con flores en invierno. Y en febrero y marzo para que se desplieguen las corolas en primavera. No realices el trabajo en días fríos, con heladas nocturnas, y mantén acolchado el suelo.

EL EMPLAZAMIENTO

Le gusta la sombra. No tendrás ningún problema para cultivar tus  prímulas a la sombra completa de, por ejemplo, el ala norte de tu casa. También está asegurado el éxito si las plantas en sombras del jardín producidas por árboles o arbustos. Si el área de plantación tiene sol, que sea el de la mañana, es mucho menos peligroso que el de la tarde.


En principio, nadie diría que estas flores en espiga, y con gran parecido a las tritomas y los nazarenos, son prímulas.
Pero sí, pertenecen a la especie vialii, y son muy decorativas y resistentes.

primula

El terreno

Ante todo, materia orgánica.  La felicidad de las  prímulas se encuentra en proporción directa a la cantidad de materia orgánica en el terreno. Una mezcla al cincuenta por ciento de tierra vegetal y mantillo de hojas resultará ideal para nuestra protagonista. también es importante el correcto drenaje de la zona, para evitar hongos de encharcamiento en los delicados cogollos.

El riego

Que no falte… ni sobre. No dejes nunca las  prímulas en seco. Fíjate, ellas tienen hojas enormes, cada una tan grande como la plantita entera. es como si un árbol tuviera hojas de varios metros de longitud… y eso hay que mantenerlo turgente a base de agua. Eso sí, que no sobre para que no se originen pudriciones y sobrevengan sus enemigos acérrimos, los caracoles.

La multiplicación

Siembra otoñal. Como buenas bienales, a las  prímulas hay que sembrarlas en el año anterior para que florezcan en éste. El momento ideal es a principios de otoño, para que nazcan y crezcan potentes hasta los fríos. Después, llegará la parada invernal para florecer con belleza y fuerza en los primeros días soleados y de alivio térmico.

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