
Hoy es un día de esos en los que el calendario se marca con un corazón. Mi querida Covadonga (Cova, Covi… nuestra Cova) acaba de emprender un viaje de esos que cambian el pulso: cruza el Atlántico, deja por un tiempo nuestro Madrid y a sus dos hijos, para sumergirse durante un mes entero en el corazón de Panamá.
Pero no va a un hotel, ni a un circuito turístico convencional. Va a un hogar. Va a las raíces de una familia que, desde la distancia, ya nos ha robado el afecto.
Una casa con alma colonial
¿A dónde ha ido a parar Cova? A una preciosa casa que es el reflejo de quienes la habitan. Un espacio ecléctico, con una clarísima vocación colonial, donde las salas no son solo estancias, sino explosiones multicolores. Son lugares diseñados para la relación, para el bienestar y, sobre todo, para la felicidad. En cada rincón se respira esa alegría distendida que solo las casas con vida propia saben transmitir.
NELA Y COVI: LA MARAVILLOSA SIMBIOSIS

La imagen nos muestra a NELA (izquierda), COVADONGA (izquierda) y VIDALIA (detrás); todo son sonrisas, todo es amor.
El motivo de este viaje tiene nombre propio: Nela. Ella es una amiga entrañable que convive con un parkinsonismo que requiere cuidados y atención. Nuestra Covi va con la misión de cuidarla, de ser su apoyo y su energía.
Sin embargo, quienes las conocemos sabemos que aquí se va a producir una simbiosis mágica: Nela es todo amor, y en su generosidad, terminará cuidando de Covi tanto o más de lo que sea cuidada. Es un intercambio de cuidados, de mimos y de una utilidad que trasciende lo físico. Es, sencillamente, necesario para ambas.
Una familia de «mimbres» extraordinarios

Pero el universo de Nela no termina en ella. En esa casa panameña habitan personajes que parecen sacados de un libro de buenas costumbres y ternura:
- MAMÁ NELA: La madre de Nela y Vidalia. Una mujer que impresiona nada más verla por su amabilidad y esa ternura que solo dan los años bien vividos.
- SATUR: El esposo de Nela. Un hombre cálido y acogedor, de esos que te hacen sentir en casa al primer minuto. Es un erudito cuya pasión por la lectura llena las estanterías y las conversaciones.
- VIDALIA: La hermana de Nela, una mujer que es belleza pura, tanto por fuera como por dentro, afable y educada.
Con todos estos mimbres… ¡quién no hace la más fantástica y bonita cesta!
Un mes para la historia personal
Panamá es una tierra sensacional, un puente entre mundos y un paraíso en sí mismo. Para Covadonga, este mes será enriquecedor. Conocer un país tan vibrante mientras se entrega a una familia tan excepcional es un regalo que la vida le tenía guardado.
Desde aquí, solo puedo dar las gracias a esa familia maravillosa por acoger a mi Cova con tanta delicadeza y afecto.
¡Pasadlo bien! ¡Que sea el mes de vuestras vidas! Disfrutad de esa casa, de los libros de Satur, de la sonrisa de Mamá Nela y de esa unión tan especial entre Nela y Covi.












